A los 11, resolvía misterios científicos. Construyó uno de los primeros calculadores de la historia. Pero un problema de apuestas lo llevó a descifrar la matemática del azar
Resumen
Blaise Pascal fue un prodigio que escribió sobre cuerpos vibrantes a los 11 años y desarrolló un calculador mecánico, la Pascaline, antes de los 19 años para ayudar a su padre con los cálculos fiscales. Su viaje matemático tomó un giro decisivo en 1654 cuando comenzó a corresponderse con Pierre de Fermat para resolver el 'Problema de los Puntos', una cuestión de apuestas sobre cómo dividir justamente las apuestas cuando un juego termina antes de tiempo. Pascal introdujo el concepto de expectativa matemática y utilizó métodos recursivos para calcular probabilidades, mientras que Fermat analizaba los resultados posibles. Esta colaboración estableció el marco matemático para la teoría de la probabilidad, que más tarde se expandió a la economía, la ciencia actuariaria y las ciencias sociales. Pascal eventualmente abandonó las matemáticas tras una experiencia religiosa tras un accidente de carruaje, pero su trabajo en un acertijo de apuestas había cambiado fundamentalmente la forma en que la humanidad comprende la incertidumbre.
(Fuente:The Economic Times)