El gobierno y la Comisión de Juego han creado un desastre lamentable - y eso no debería sorprender a nadie
Resumen
El artículo critica al gobierno británico y a la Comisión de Juego por impulsar las verificaciones de capacidad de pago pese a la fuerte oposición de la industria de las carreras de caballos británica. Detalla una reunión con la ministra de juego, Baroness Twycross, donde los representantes de la BHA y la BGC fueron ignorados, y señala que reuniones oficiales previas habían reconocido las preocupaciones pero no fueron transmitidas a la ministra. El texto destaca la falta de transparencia de la Comisión de Juego, citando una solicitud de libertad de información de la BHA que fue desestimada como vexatoria, y acusa al regulador de hacer gaslighting y de dar mensajes inconsistentes. Sostiene que la responsabilidad recae finalmente en la secretaria de Estado Lisa Nandy, que aún no se ha reunido con el órgano rector de las carreras, a diferencia de su predecesora. El autor concluye que la política resultante es un desastre previsible que pone en riesgo a los jugadores problemáticos, amenaza a las carreras británicas y daña al sector del juego.
(Fuente:Racing Post)